27.12.12

hadado



Hadado - roberto aguirre molina
El Soplo y el Viento n° 10, ediciones delanada, santa fe – febrero, 2.000


I
una mano ríe en tus ojos

lento bajo
tal espacio

jadeo de la tarde
despierta duermes


II

sueño en tu realidad

tormentas de frío
arden en tu piel

cede la noche míos
zumo de la barbarie


III
camino en tus pies

descalza la huella
sos
el mismo
en otro

la mañana descubre
tú ante ti


IV

tu lengua cambia de forma

interminable
sed el horizonte

ciego
el silencio de mis ojos


V

beso los párpados

boca grande
la turba
con preguntas

(soñamos luego del sueño)


VI

un dios en tus ojos

preso
lo haces beso

el viento imita
la sita


VII

salto en Suamor

cristal
mas
oscuro

huella en el vacío
olfato de la luz


VIII

tus ojos son mi cuerpo

en eso
soy sexo

aspiras el mar
sales de nadie


sed vacía de mí


IX

tu cuerpo es una mirada

sereno
soy el
trueno

pantano lacre
morada de dientes


mi carne es tu sombra


X

espejos oyes en el roce

alarido
del sudor
herida

brillas para ser
miga


XI

tu piel muda de tierra

orillos de la erosión
(tomas, mojas, das)

ángel, fiebre desnuda


XII

la cama destendida
y en la almohada
el café labrado
ocultaba
el nocturno de tus ojos

El Soplo y el Viento n° 10, ediciones delanada, santa fe – febrero, 2.000

(escrito entre 1978/1980)

8.7.10

coman

XI.

 
    No estoy en mi lugar. Busco el perfil sobre la carne, las prendas húmedas al lado de la cama con olor a cosa suelta del amor, y se me escapa.
 
    No encaja, doy vueltas, le aprieto las puntas y se me escapa, hago fuerza para entrar y se me escapa; me lastimo, transpiro, tiemblo y se me escapa.

*
 
    Mirar que miro. La orilla del manto en el árbol luminoso. Arder y temblar con el borde mojado hurgando tus humores. Volverás en mí y buscarás la excusa para retroceder y ver las ruinas: Qué me saca hacia la lejanía? desde entonces soñar al nacer: Nadie habrá de moldearnos otra vez con tierra y barro. Nadie habrá de bautizarnos con nuestro polvo. Nadie.

*
 
    Cuchara inmóvil, llena de líquido, suspendida frente a los labios abiertos; palabra detenida al acecho del sorbo, mano que idea un cuerpo. Centellas de vidrio se acumulan en el recorte de la luz, en el hueco del barro; sacudo los sonidos: Por más que digas mañana, siempre dirás pasado.

*
 
Lujuria, el vicio de la sed. Tropiezo con imágenes, el gato maúlla, clava sus uñas en el cuello de su dama de la luna. Baja a tierra, golpea una, dos, varias veces, le arranca el orgullo, lame sus heridas, fija el miembro la señal, maya hasta que goza: en la nada del Uno pego el salto, la boca me limpia, entro.
 
    Cierro el golpe con un ojo.

*

    Sólo percibo un sonido fugaz donde antes no había nada. Hazte de los hallazgos si te hartas de comer: huye del hecho, dame con fin.
 
    Y sea hermosa esta página cuando me toques.

    Pero no querría abusar de su paciencia contándole nuevos horrores ¿No he manchado ya demasiado su imaginación con infames relatos? ¿He de aburrir con otros nuevos?
 
*

Coman

XIII


(alguien murió en mi nacimiento). No era una luciérnaga, ni una pequeña luz, ni una inhallable oscuridad en el presente. Yo repito formas creen que dijo y yo salí.

    Por olvidar yo oculto el yo, mi palabra sólo recuerda anotaciones del pincel en la pasta del sueño, las caricias ocultas del presente. Habitado por ella, ahogado por el reflejo de Su Ella, el Todo mueve la cola.

*
 
    Si la mano es pura horma, si la mano es memoria, si amamos la forma de un dios, la mano descarga la intención sobre un molde seco y lleno: con mis dedos abajo de la apariencia, con misterio abajo del creador.

    (Finjo que me molesta la profundidad así descuidas la pose; caricia de vampiro en sopor de ladrón...)

*
 
    Ser simulando ser, ser alimentando ser, una luz funde a otra luz. Luz debida, luzmala, luz de posición: Bajas de un carro (creemos que bajas creemos que carro) tirado por reinas solitarias y andrajosas y reyes solitarios y desnudo el príncipe cae ante el viento del impulso: yo que vi escribo con un espejo en la mano; me ata con sus uñas al sabor o crea espumitas blancas para que corone mis dedos con Suamor.

*
 
    Lo que comemos tiembla de frío, lo comemos, vivo, le tapo los ojos me cubro los ojos y tomo lo ajeno de lo extraño. Se ríen los poros a coro.

    Sentémonos aquí. Desde aquí se ve más el cielo. Es consoladora la expansión enorme de esta altura estrellada. Duele la vida menos al verla; pasa por nuestra faz caliente de la vida la seña pequeña de un abanico breve.

tus yo, zonzullos: Coman

tus yo, zonzullos: Coman

21.4.10

Coman

XIV.

Palabras dispersas en lo largo de nosotros, se hizo la noche para justificar un cuerpo:

Un recuerdo: La Mosca Que A Mi Padre Le Comía El Estómago En El Silencio De Su Cuerpo.

Su cuerpo era extranjero del dolor.

*

Escuchaba con atención mientras lo miraba, era mi yo desplegado: recuerdo lo extraño, un pasaje de su agonía: hoy es el que soy (Voy a mentir: palabras dispersas somos nosotros, espejos en el borde). Y por eso te escribo, para suplicarte que vengas a mí, y que me cures de la enfermedad que me atormenta, yo poseo una ciudad que es pequeña, pero honesta y que bastará para los dos.

*

Yo no sé si lo curaría (¿Somos hijos del fuego porque venimos de las tinieblas?). Como una hoguera en un frasco de sal, como de memoria. A mí me agrandaron los pies para caer, a mi me cortaron los labios para beber, a mi me dejaron parado en una lengua y no sé para qué.

*

XVI.

Bajar. Levanto el horizonte para ser más pequeño. Pego la curva. Con saliva, con un poco de sudor. Hasta aquí he llegado. Cupo en tu sol.

*

20.3.10

poema XVII. Coman

XVII.


Neblina, si caben las palabras. No, si recién me sacudo el rescoldo y viene la claridad. En dónde se me nota. Igual me bajo igual me apago. Entro en tí, camino y miro alrededor, creo que hay algo más que no se ve. Aparte, veo muchas cosas invisibles:


*


Inventar ver: Sedosa babosa te acaricia el cuerpo, los hilos de la tierra; no vuelve y regresa lo que no vuelve: tu boca lamiendo panes de viento.


Ver un sueño en la niebla del fuego, ver los pasos y el pasado: lo sacudo con fuerza así parezco un fantasma. Ver lo Oculto en los hombros del viento y un rocío en los ojos: como sin ganas de comer.


Casi no se ve.


*


Ruina del amor. Sedimenta y enciende una fogata. De lejos es un son de aire. De luz, mariposa de luz, brote de fuego. Mi cuerpo oye sensaciones, toma del frío su intemperie: sólo un necio abusa, sólo veré lo demás.


No temo al cuerpo que se asoma, el pincel es una aguja talando la carne, el color devuelve una palabra o un pensamiento:


El otro aparece en mi no-carne. Mi yo no es mí, la palabra fusión de la pintura, el contenedor: el todo agrupado se distribuye. Escriba como pinto.


El rumor casi no se ve. Es el que habla.


Soy el condenado, hambre de vómito: el hombre se asusta de su boca sangrienta, del color de su líquido, la cantidad de líquido, la soledad de su cuerpo mirándose, el estupor de la bestia ante las bestias que lo asustan, escribe, toca con su voz en el bruto en mí, con el sabor de la visión de la rosa vandálica.


Respira en mi cuerpo como si la tierra le hubiera cavado el agua.


El vaso lleno hasta la mitad, la humedad de la carencia; un chorro moja, dos, secan.


Odio la seguridad del amor pero a su vez amo la suavidad de su dureza:


*


Dormimos. Luego de cantar. El campanario de la esquina está quieto en la lluvia. Un sólo movimiento sobra en el aire. La costra finita de la piel de dios sueña entre nosotros.


*


(de: Coman, Editorial CILC, Buenos Aires, 2009.)

15.10.09

Poema XXV - traducción al coreano

XXV.

Extensión de domingo, llanura;
salvo unos árboles que se ven en la distancia
y un día los imagino de otra manera.

Los veo llenos de quiero decir,

cada uno tiene melodías, sones, ruidos.

Me siento, me acuesto boca arriba a mirarlos, desde dentro.
De chico ya lo hacía. Ombúes. Frescos. De grandes raíces.

Pasaba las siestas mirando nubes a través del ombú.

Granizo, lluvia.

Huellas sobre una hoja húmeda.

Un paso, o dos. La hoja tiene gotas

enormes y diamantes.

Alguien le ha pisado una de sus puntas.

La muevo.

Se forman caminitos luminosos con el agua.

Hay una parte de la hoja que está destruida.

El color de la hoja ha manchado

el piso de cemento.

Parte de la hoja ha quedado integrada

al cemento.

La lluvia ha borrado la huella, el sello

de quien la haya pisado.

Levanto la hoja, la miro de cerca.

El agua se cae, queda la hoja brillante,

con pequeñas gotitas, minúsculas,

como si fueran ojos ciegos.

(de: "el Pan y la Piedra", UNL., Santa Fe, 2008.)


XXV

일요일의 연장, 평원

멀리 보이는 나무 몇 그루를 빼곤

어느 하루 모든 것들을 다르게 상상해 봅니다.

각기 멜로디와 운율, 소리를 담은 채

하고 싶은 말로 가득하다면 어떨까요.

앉았다가 위를 향해 누워 안으로부터 바라봅니다.

어릴 적에 그랬지. 굵은 뿌리의 푸른 옴부 나무2.

시에스타 시간을 옴부 나무 사이로 구름을 바라보며 지냈지요.

우박, 비.

젖은 잎사귀에 남은 흔적.

한 발자국, 혹은 두 발자국. 잎사귀엔 어마한 물방울과 다이아몬드.

누군가 그 끝자락을 밟았습니다.

움직여 봅니다..

물에서 밝고 작은 길들이 생겨납니다.

잎사귀 한 부분이 훼손되었습니다.

시멘트 바닥은 잎의 색으로 얼룩졌습니다.

잎사귀 한 부분은 시멘트와 하나가 되었습니다.

비는 밟고 간 이의 흔적, 그 자취를 지웠습니다.

잎사귀를 주워 가까이 봅니다.

보지 못 하는 눈과 같이

작디작은 물방울 남기고

물은 떨어져 빛나는 잎만 남습니다.

로베르또 아기르레 몰리나

-el Pan y la Piedra (빵과 돌) -

Traducción: Sung Hyun Alejandro Kim

30.5.09

El Pan y la Piedra - dos poemas

IX.)


Le puse resina a cada, lamí las sobras, marché
sin recordar:
volver es alejarse.

La piedra mas grande. La piedra informe
Ya llegó

Para la tumba de mi nacimiento traigo piedras.

Prosa redondeada sobre la superficie. Del tronco. De las raíces.

De las ramas.

Hojas sueltas a la arena


XII.)


La rotura. Vasta de hojas.
La Hoja. Da color al agua.
Transparente. Dejo el camino conocido.
El campo me pertenece.
Allí.

El camino marcado para mí.
Saludo a los que se van
A los que despierten con el sueño renovado
A los que vuelven con un sueño.

Un árbol me llama, escucha: se sienta conmigo.
Nuestra velocidad escapa a la medición humana.
Y sólo hablamos

El Pan y la Piedra – roberto aguirre molina – U.N.L. Santa Fe, 2008.
Premio Provincial de poesía “José Pedroni” 2.006 - obras inéditas.